QUÉ ES LA INFECCIÓN DE OÍDO
A menudo, las infecciones de oído comienzan con un resfriado u otra enfermedad. Esto puede causar la aparición de enrojecimiento, hinchazón y líquido en el oído medio de tu hijo (detrás del tímpano). Las infecciones de oído pueden ser muy dolorosas para tu pequeño y a veces provocan fiebre con temperaturas de hasta 38° C. Aunque tu pediatra puede prescribir antibióticos, estos no aliviarán el dolor de oído durante las primeras 24 horas, así que podrías necesitar brindarle alivio adicional.
SIGNOS QUE BUSCAR
Si tu hijo tiene una infección de oído dolorosa, podría ser muy difícil para él comer o dormir. Los bebés pueden frotarse las orejas, tener problemas para dormir o llorar más de lo habitual. Si piensas que tu hijo tiene dolor de oído, o si ves que sale líquido de una oreja, llama al médico para solicitar una cita.